viernes, 16 de septiembre de 2011

De nuevo Kafka Tamura

Releo Kafka en la orilla, es uno de mis libros de cabecera. Es un libro muy raro, pero curiosamente, a mí me consuela.

Me he acordado de ti. Tú vas a saber por qué en cuanto leas el texto.

 

- Tú no tienes la culpa de todo. Tampoco la tengo yo. Tampoco es culpa de la profecía, ni de la maldición. No es culpa del ADN, ni del absurdo. No es culpa del estructuralismo, ni de la tercera revolución industrial. Que nosotros vayamos decayendo y perdiéndonos se debe a que el mecanismo del mundo, en si mismo, se basa en la decadencia y en la pérdida. Y nuestra existencia no es más que la silueta de este principio. El viento sopla. Podrá ser un viento violento que asole los campos o una brisa agradable. Pero ambos irán perdiéndose, desapareciendo. El viento no tiene cuerpo. No es más que el término genérico del desplazamiento del aire. Tú aguzarás el oído. Entenderás la metáfora.



………………………………………………

- No, no es eso- dice Ôshima con voz suave- No es eso. Tú has hecho lo que tenías que hacer, has desempeñado tu papel. Has hecho algo que tiene sentido para ti, y que tiene sentido para ella. El resto déjaselo a ella. Mis palabras pueden parecerte frías, pero, en este momento, no hay nada que puedas hacer por ella. Adéntrate en las montañas y haz tus cosas. También para ti ha llegado el momento.

- ¿Mis cosas?

- Bastará con que aguces el oído, Kafka Tamura- dice Ôshima- Aguza el oído. Estate alerta, como una almeja.


 
PD: Leo la última frase. ¿Esto es así? ¿Es un error de traducción? A lo mejor Murakami piensa lo que tú, “que almeja es lo más bonito que te pueden decir en Andalucía”. Y eso … Arrikitaunnnnnnn… Cuídate mucho.



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