domingo, 3 de enero de 2010

Nihilismo con nicotina

A los mediadores de Institutos.
Mediadores por incautos,
Incautos por mediadores.
(Estos 2 últimos versos carecen de significado, pero están llenos de poesía)

Nihilismo con Nicotina.

Un día de mierda.
Otro más… ¿qué le voy a hacer?
No soporto a esas hordas de bárbaros
a los que debo de educar.
No conecto con ellos,
pierdo la paciencia, y aunque esté mal decirlo
pierdo la cabeza.
Digo cosas que no debo decir.

En fin, que más da.
Ellos se olvidarán de mi, y yo de ellos.

Así sobrevivimos, ¿no?
Así sobrevivimos… olvidando.

En fin, nada que hacer por hoy.
Bueno sí, fumarme un cigarrillo.
Me dirijo al estanco…
Dejaré el Chesterfield, el Marlboro, el Camel.

Dame un paquete de Fortuna
No. Mejor dame un cartón de Fortuna, o 2, o 3…
Mejor aún dame sólo Fortuna.
Dame Fortuna, toda la que puedas,
la cantidad de nicotina me es indiferente.

TAR.

PD 1: Este poema no tiene ningún motivo para nacer. El sábado camino del estanco brotó en mi cabeza. Aparecen de repente, “ataques de ripios” los llamo. Después tengo la necesidad absurda de escribirlos.

PD 2: Dice Dolo que debes de hacer terapia con nosotras una vez por semana. La terapia es para ti claro, nosotras nos sabemos desahuciadas. No pensamos cobrarte.

PD 3: África y Torrevieja tienen una cosa en común. Muerden. Cuándo te marches, no serás la misma. No sé si te lo han advertido.

PD 4: Todo esto puede ser una falacia, y lo más probable es que lo sea. Así termina un libro horrible que leí en mi adolescencia. Leer libros horribles llenos de mentiras, debe de ser una etapa importante del crecimiento. La cumplí con creces.

PD 5: Qué putada! A mi edad con un etapa Nihilista! Vaya!

No hay comentarios:

Publicar un comentario