No me quiero ir
del huerto ni un momento,
pegado estoy a él.
Mis manos son los guantes,
mis pies son los rastrillos,
mi cuerpo carretilla,
mi cabeza regadera.
¿Será tal vez cosa
de encantamiento?
¿O quizá manché
mis manos por descuido
con hormona de enraizamiento?
TAR.
PD: Hemos tratado los esquejes con hormona de enraizamiento. 3º ESO.
domingo, 3 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario