martes, 7 de septiembre de 2010
Vuelta al Mar menor. Por fin.









Era el tercer intento. A la tercera va la vencida. La lagartija y yo hemos conseguido terminar “La vuelta al Mar Menor”. Sudadas, con los pies mugrientos y felices.
El mérito no es nuestro. El mérito es de ASM, “Asociación de Senderismo Murciana”.
No los conocíamos de nada y, nos han tratado como a uno de los suyos. No hemos hablado demasiado, no es descortesía, es sólo timidez. Además, pienso que lo mejor es mostrarse como uno es… Todo lo que se fuerza se acaba rompiendo, los músculos, la madera, el corazón… Seguramente en los futuros kilómetros, creo que los habrá, nacerán más palabras.
Ha sido muy bonito. Extraño, diferente… Especial, como dicen en Murcia…
El avituallamiento era sorprendente y la gente también. Personajes, no sé si era el cansancio, el sol, o simplemente que es así, que a mi me parecían de novela del realismo imaginario.
Ventura, el Tito Paco, un hombre que nos pregunto si éramos “raras” (Lo somos, pero vosotros también), la super abuela, la mujer rubia de las piernas interminables, el asesor Gutierrez, la enfermera psiquiátrica, la mujer del camaleón que se mimetizaba en lagarto, el tipo duro pero megatierno… Y el mar, el sol, los moteros, la encañizada (momento precioso), los flamencos, una garceta que pescaba, los chorlitejos, los hombres pintados de lodo, las furgonetas, los aviones, las pistas de baloncesto abandonadas, la ducha improvisada (la mejor ducha del mundo)… Y miles de cosas más que seguro que no he escrito pero que también existieron.
La mujer de las piernas interminables iba la última (siempre tuve debilidad por las últimas filas y por los farolillos rojos). Nos enseñó el puente, midió los tiempos, nos indicaba donde estábamos, nos explicaba las etapas que faltaban. Lo hacía con una naturalidad tan interminable como sus piernas.
Dormimos con la enfermera psiquiátrica. La primera vez que vamos y, lagartija querida, todo el mundo se ha coscado que estamos locas. Gracias por curarme el pie, sin ti no hubiera podido caminar el domingo.
Yo dormí en la litera de arriba. Era la litera de Pau Gasol. Creo que nunca fui de “tan alta cuna”.
Y nada más.
Muchísimas gracias por vuestro buen rollo y por vuestra hospitalidad. Si nos aceptáis, seguro que nos vemos en otra ocasión.
Septiembre LL y TH.
PD: DE NUEVO GRACIAS. DE CORAZÓN.
El nombre del viento
EL NOMBRE DEL VIENTO. Patrick Rothfuss. Plaza Janés.
Explorador: Tortuga. Aunque muchas veces pienso que está novela me encontró a mí.
Categoría: Estantería de los tesoros.
Todos los veranos leo un par de novelas largas. Las novelas que leo en invierno son cortas. En verano tengo tiempo.
En verano leo mucho rato seguido. Atravieso el espejo, me identifico con los personajes, les amo, les odio, les lloro, les río. En verano viajo dentro y fuera de los libros. Viajo más dentro de los libros que fuera de ellos, no voy a engañar a nadie. Los viajes de fuera son cortos, de una semana, a lo sumo 10 días. Los viajes de los libros son grandes travesías.
El nombre del viento venía conmigo a la playa, lo colocaba en el pareo, cruzaba las piernas y leía… Oía el mar, las piedras que chocan movidas por las olas, tomaba el sol, viajaba.
Quizá no sea capaz de escribir bien, pero leo muy bien, soy muy buena lectora. Parece fácil, para mi lo es, pero no todo el mundo sabe leer bien.
De hecho, este libro lo he leído muy bien.
La lagartija lo ha leído también. Se lo llevó a Cabo de Gata. Le ha pegado todo tipo de cosas y lo ha transformado en una especie de tómbola ambulante. La culpable soy yo, que conociéndola como la conozco, le dije: Pega lo que tú quieras que se lo voy a regalar a la anguila. Y me lo ha dejado… PRECIOSO PRECIOSO…
Yo tengo que pintar en él unos leones muy especiales, leones-de-niño… Pero me da un poco de miedo y un poco de risa y, todavía no los he pintado, pero estoy en ello.
Me dejo de rollos…
Ahí va…
He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebón. He pasado la noche con Fedurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos.
“Me llamo Kvothe. Quizá hayas oído hablar de mí”.
Explorador: Tortuga. Aunque muchas veces pienso que está novela me encontró a mí.
Categoría: Estantería de los tesoros.
Todos los veranos leo un par de novelas largas. Las novelas que leo en invierno son cortas. En verano tengo tiempo.
En verano leo mucho rato seguido. Atravieso el espejo, me identifico con los personajes, les amo, les odio, les lloro, les río. En verano viajo dentro y fuera de los libros. Viajo más dentro de los libros que fuera de ellos, no voy a engañar a nadie. Los viajes de fuera son cortos, de una semana, a lo sumo 10 días. Los viajes de los libros son grandes travesías.
El nombre del viento venía conmigo a la playa, lo colocaba en el pareo, cruzaba las piernas y leía… Oía el mar, las piedras que chocan movidas por las olas, tomaba el sol, viajaba.
Quizá no sea capaz de escribir bien, pero leo muy bien, soy muy buena lectora. Parece fácil, para mi lo es, pero no todo el mundo sabe leer bien.
De hecho, este libro lo he leído muy bien.
La lagartija lo ha leído también. Se lo llevó a Cabo de Gata. Le ha pegado todo tipo de cosas y lo ha transformado en una especie de tómbola ambulante. La culpable soy yo, que conociéndola como la conozco, le dije: Pega lo que tú quieras que se lo voy a regalar a la anguila. Y me lo ha dejado… PRECIOSO PRECIOSO…
Yo tengo que pintar en él unos leones muy especiales, leones-de-niño… Pero me da un poco de miedo y un poco de risa y, todavía no los he pintado, pero estoy en ello.
Me dejo de rollos…
Ahí va…
He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebón. He pasado la noche con Fedurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos.
“Me llamo Kvothe. Quizá hayas oído hablar de mí”.
TH. Septiembre 2010. Locura y dicha.
PD: EL KVOTHE ES DE UN CABEZÓN… CABEZÓN, CABEZÓN…
Matar y guardar la ropa.Carlos Salem
Con todos ustedes, al teclado (del ordenador), el mítico, el maravilloso… Carlos Salem…
MATAR Y GUARDAR LA ROPA. Carlos Salem…
Editorial: Salto de Página.
Explorador: Lagartija. Lo compró en la Fnac.
Me ha encantado. Es un jamming de cuento de hadas y novela negra. Todo se mueve alrededor de una pregunta… ¿Por qué nos da tanto miedo ser nosotros mismos?. ¿Por qué? ¿Por qué si cuando somos nosotros mismos somos mucho más bonitos?.
Me gusta que el protagonista sea visitador médico.
Mi personaje favorito es el viejo Nº3. Sin duda es un sabio.
Ha sido mi último libro de vacaciones, estaba en el Pto. De Mazarrón, en la calle llovía y llovía y no dejaba de llover. Yo leía feliz en mi cuarto, oía la lluvia.
Han pasado veinte minutos y dos copas. Tiempo y alcohol suficiente como para deshacer espectros. A su manera, mi viejo maestro era un sabio. Y seguiré su consejo: primero usaré la cabeza. Después, si no basta, las manos. Y si nada de eso alcanza, los cojones.
Un sabio, sí, el viejo Tres.
TH. 2010.
PD: A Katsumoto le ha encantado. Es sorprendente, nunca nos gustan los mismos libros.
PD: Katsumoto me ha regalado “Sigo siendo el rey” de Carlos Salem. Todavía no lo he leído, pero un tal Tayler Durden con cara de tipo listo dice que es buenísimo.
PD: Tengo la sensación de que van a subir las ventas de Carlos en Murcia. Lo dice la lagartija… Mari, yo creo que somos “guruses”… La corrijo… Yo creo que se dice “gurules”…
PD: Prometo hacer caso a número tres: Primero usaré la cabeza… Hay quien dice, que proceso los datos con la médula.
MATAR Y GUARDAR LA ROPA. Carlos Salem…
Editorial: Salto de Página.
Explorador: Lagartija. Lo compró en la Fnac.
Me ha encantado. Es un jamming de cuento de hadas y novela negra. Todo se mueve alrededor de una pregunta… ¿Por qué nos da tanto miedo ser nosotros mismos?. ¿Por qué? ¿Por qué si cuando somos nosotros mismos somos mucho más bonitos?.
Me gusta que el protagonista sea visitador médico.
Mi personaje favorito es el viejo Nº3. Sin duda es un sabio.
Ha sido mi último libro de vacaciones, estaba en el Pto. De Mazarrón, en la calle llovía y llovía y no dejaba de llover. Yo leía feliz en mi cuarto, oía la lluvia.
Han pasado veinte minutos y dos copas. Tiempo y alcohol suficiente como para deshacer espectros. A su manera, mi viejo maestro era un sabio. Y seguiré su consejo: primero usaré la cabeza. Después, si no basta, las manos. Y si nada de eso alcanza, los cojones.
Un sabio, sí, el viejo Tres.
TH. 2010.
PD: A Katsumoto le ha encantado. Es sorprendente, nunca nos gustan los mismos libros.
PD: Katsumoto me ha regalado “Sigo siendo el rey” de Carlos Salem. Todavía no lo he leído, pero un tal Tayler Durden con cara de tipo listo dice que es buenísimo.
PD: Tengo la sensación de que van a subir las ventas de Carlos en Murcia. Lo dice la lagartija… Mari, yo creo que somos “guruses”… La corrijo… Yo creo que se dice “gurules”…
PD: Prometo hacer caso a número tres: Primero usaré la cabeza… Hay quien dice, que proceso los datos con la médula.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
La niña de tus ojos
Hablo contigo por teléfono. Pareces contenta. Contenta por dentro. Estás en tu pecera mirando el mundo. La anguila (la anguila es muy dulce dice Nakata) nada en su pecera.
Me cuentas que dibujas tiburones con un trazo rápido y libre, en ese libro que me regalarás en octubre. Te ríes, dices que son tiburones con cara de foca, que tienen bigotes.
Tengo ganas de verte, de darte un abrazo grande, de oírte contar alguna historia. Prefiero una historia conocida, así disfruto de tus exageraciones. No me protestes, no es una crítica, es sólo un piropo.
Si escribo este blog, es entre otras cosas, gracias a ti. Pienso que tú me enseñaste a contar historias. Tú y otras personas también.
He crecido rodeada de cuentos y chascarrillos. Recuerdo los viajes a Madrid, Fanbully contaba historias de “La niña que tenía las piernas color de Piña”, eso evitaba que tu falda acabara llena de mis vómitos. Lo siento, ¿me perdonas?, creo que no quería ir al colegio y lo vomitaba todo.
Tú eres un talento literario no utilizado. Tú lo sabes. No sé por qué… Pero siempre estás a tiempo. ¿Te hago hueco?
Estás en tu pecera y estás bonita. Creo que nunca te había visto tan bonita. Por dentro y por fuera. ¿Te lo había dicho?. Me parece que no.
Bueno, pues hoy he pensado en ti. He hablado contigo y te he imaginado un rato en tú pecera, la pecera de la suerte, y he decidido que yo soy la niña de tus ojos. Que no me importa tener poca visión periférica si veo el centro, la esencia de las cosas. Que me gusta, que me da otra perspectiva, una perspectiva libre, espontánea, de tiburón-foca-churro-feliz-contento. Y que es la perspectiva que necesito para comenzar el curso. Y que te quiero. LOCURA Y DICHA.
TH. 2010
31 de Agosto.
PD: Cuando cambio de swing abro una carpeta nueva en la que guardo las cosas que hago. ¿A qué no adivinas como se va a llamar mi próxima carpeta? Perritopiloto para la señora, caballero, niño o niña que lo acierte…
PD: Estoy moñas colega. Moñas, moñas, pero moñas… Me falta babear.
PD: BABA BABA Y MÁS BABA.
PD: ¿Por qué yo soy la niña de tus ojos? ¿Verdad? Me conformo con uno, quizá con el izquierdo…
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